Día 12  | Redimido por Dios

Sábado 12 de febrero de 2022

Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.

Isaías 43: 1

Todo hombre y mujer ha recibido el rescate pagado por Jesús: “No sois vuestros. Habéis sido comprados por precio” con la preciosa sangre del Hijo de Dios.

Nuestra Elevada Vocación, pág. 44. 2

Nos entreguemos o no al Señor, siempre le pertenecemos. No sois vuestros; habéis sido comprados por precio. Somos del Señor por creación, y le pertenecemos por redención. Por lo tanto, no tenemos derecho a pensar que podamos hacer lo que nos plazca. Todo lo que manejamos le pertenece al Señor. Por derecho propio nada nos pertenece, ni aun la existencia. Todo nuestro dinero, tiempo y talentos, son de Dios, y nos han sido prestados para que podamos cumplir la obra que él nos ha dado. Él nos ha dejado el encargo: “Negociad entre tanto que vengo”. Lucas 19:13.

Nuestra Elevada Vocación, pág. 44. 3

No os ocupéis en serviros a vosotros mismos, y en haceros indiferentes a las demandas de Dios sobre vosotros. Sois propiedad suya. … Jesús os ha comprado a un costo infinito. Vuestros pensamientos debieran mantenerse puros; le pertenecen al Señor. Dadlos a él. No podemos merecer nada de Dios. No podemos darle ninguna cosa que no sea suya. ¿Le negaremos a Dios lo que le pertenece? No le robemos a Dios, y no empeñemos en el mundo el tiempo de Dios, sus talentos, y su fortaleza. El pide vuestros afectos; dádselos. Le pertenecen. El pide vuestro tiempo, momento a momento; dádselo. Es suyo.

Nuestra Elevada Vocación pág. 44. 4

Dios quiere su propiedad. Cuando le hayamos dado a Dios el alma, el cuerpo y el espíritu; cuando hayamos mantenido el apetito bajo el control de la conciencia iluminada, y luchado contra toda pasión, demostrando que consideramos cada órgano como la propiedad de Dios, destinada a su servicio; cuando todos los afectos se muevan en armonía con la mente de Dios, … entonces le habremos dado a Dios lo que le pertenece. Oh Dios, “porque todo es tuyo, y lo recibido de tu mano te damos”. 1 Crónicas 29:14.

Nuestra Elevada Vocación pág. 44. 5

Pregunta que proviene del corazón: ¿Quieres ser como Job, Isaías, Daniel y Pablo con un corazón sumiso? ¿Quieres deshacerte de la autoestima que solo te honra a ti mismo? Deja que tu oración esté con Isaías “Ay de mí porque estoy deshecho” entregándote a Dios para que puedas ser moldeado y vestido de humildad, aprendiendo a ser manso y humilde de corazón.

  1. Gracias a Dios por redimirnos y porque nos sometemos diariamente a Él.
  2. Oremos por un corazón puro, libre de pecado y limpio de toda impureza.
  3. Oremos por las caminatas de oración que se realizarán durante la Celebración del Centenario.
  4. Oremos por las Campañas Evangelísticas en Jamaica.
  5. Oremos por las enfermeras, los médicos y otros trabajadores que prestan servicios en los Hospitales Adventistas y las clínicas.

 

Leave a Comment

Your email address will not be published.