Miércoles 23 de marzo de 2022
Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán a Dios.
-Mateo 5:8
La obra de Cristo consistió en presentar a los hombres el carácter de su reino, mostrando que los nombres, las posiciones y los títulos no son nada, pero que la virtud pura y un carácter santo se cuentan como todo a los ojos del cielo. En Su sermón del monte, las primeras frases que salieron de Sus labios fueron calculadas para poner esas ambiciones en el polvo. “Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación. Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán hartos. Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos”.
“El Espíritu Santo toma la verdad acerca de Dios y del enviado, y la abre al entendimiento y al corazón. Los limpios de corazón ven a Dios en una relación nueva y entrañable, como su Redentor; y mientras disciernen la pureza y la hermosura de Su carácter, anhelan reflejar Su imagen. Lo ven como un Padre que anhela abrazar a un hijo arrepentido, y sus corazones están llenos de gozo inefable y lleno de gloria”. – Thoughts from the Mount of Blessing, pág. 26. 3 en Ingles
Pregunta que proviene del corazón: Cuando caminamos fielmente con Dios, Él continuamente abre nuestros ojos a una comprensión cada vez mayor de Su carácter, Su amor, Su voluntad y Su belleza. Al darnos cuenta de Su perfecta santidad y pureza, nuestras impurezas salen a la luz y se nos invita a recibir la limpieza que solo Él puede dar. De este lado del cielo, vemos con el ojo de la fe, pero un día pronto, ¡lo veremos cara a cara debido a que seremos puro de corazón! Ese será un día glorioso. Hasta entonces, ¿por qué no pedirle que limpie nuestro corazón de toda impureza e inmundicia? ¿Por qué no buscar activamente una visión y un entendimiento cada vez más claros de nuestro Dios y Su voluntad?
- Oremos por un corazón puro, libre de pecado y limpio de impureza.
- Oremos por los miembros de la iglesia que viven en Tobago. Oremos para que haya crecimiento de la iglesia, mayor compromiso con Dios y Su servicio, así como puntualidad y consistencia en la asistencia.
- Oremos para que los miembros de la iglesia de todo el mundo abandonen sus diferencias y se acerquen a la comunión cristiana, suplicando por la Lluvia Tardía.
- Oremos para que implementan las regulaciones de discapacidad en nuestras iglesias y nuestras escuelas.