Día 66 | Pidiendo perdón

Jueves 7 de abril de 2022

Y cuando estuviereis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que vuestro Padre que está en los cielos os perdone también a vosotros vuestras ofensas.

-Marcos 11:25

A través de la naturaleza y la revelación, a través de Su providencia y por la influencia de Su Espíritu, Dios nos habla. Pero estos no son suficientes; también necesitamos derramar nuestro corazón ante Él. Para tener vida y energía espirituales, debemos tener una relación real con nuestro Padre celestial. Nuestras mentes pueden dirigirse hacia Él; podemos meditar en sus obras, sus misericordias, sus bendiciones; pero esto no es, en el sentido más amplio, tener comunión con Él. Para tener comunión con Dios, debemos tener algo que decirle acerca de nuestra vida actual. {A Call to Stand Apart 26. 2 en Ingles}

Cuando prefiera las peticiones a Dios, confiese sus pecados con sincero dolor y pídale que los perdone. Entonces, si tienes algo contra tu hermano, acude a él; y por la gracia y la fuerza que el Señor da a todos los que le piden con fe, sea quitada de vosotros toda enemistad, toda malicia y todo odio. Reconcíliate con tu hermano. Si no tiene un espíritu tierno y perdonador para con los demás, su Padre Celestial no perdonará sus ofensas. “Cuando estéis orando, perdonad si tenéis algo contra alguno; para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone vuestras ofensas. Pero si no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos perdonará vuestras ofensas”. {La Revista Review and Herald, 9 de diciembre de 1890, art. B, par. 13 en Ingles}

Pregunta que proviene del corazón: ¿Estás permitiendo que Dios se te revele al derramar tu corazón ante Él? ¿Tienes una relación diaria con Dios? ¿Tienes algo a diario de que contarle a Dios? ¿Eres sincero al contarle a Dios sobre tus dolores y pecados? ¿Perdonas a los demás para que Dios te perdone a ti? Mientras meditamos en las obras, las misericordias, las bendiciones, el amor y el perdón de Dios, recuerde comunicarse con Dios. Tienes que hablar con Él sobre tu vida actual.

  1. Oremos por una mente sana y la capacidad de perdonar para que Dios pueda perdonarme.
  2. Oremos para tener una relación diaria con Dios para que, al orarle, seamos sinceros en la confesión de los pecados y le comuniquemos las cosas relacionadas con nuestra vida actual.
  3. Oremos para que los miembros de la iglesia en Guatemala entiendan que la Iglesia Adventista del Séptimo Día es un movimiento profético con un mensaje profético al que el cielo le ha confiado una misión profética especial. Ahora es el momento de brillar para la gloria de Dios.
  4. Oremos por el centro urbano de influencia que la bendición de Dios sea en el enfoque multifacético y pidamos a Dios que haga crecer el ministerio y que traiga a las personas cuyos corazones Él ha estado preparando para visitar los centros.

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