Día 85 | El escudo de la fe

Martes 26 de abril de 2022

Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.

-Efesios 6: 16

La fe significa confiar en Dios, creer que nos ama y sabe mejor qué es lo que nos conviene. Por eso nos induce a escoger su camino en lugar del nuestro. En vez de nuestra ignorancia, acepta su sabiduría; en vez de nuestra debilidad, su fuerza; en vez de nuestra pecaminosidad, su justicia. Nuestra vida, nosotros mismos, ya somos suyos; la fe reconoce su derecho de propiedad, y acepta su bendición. La verdad, la justicia y la pureza han sido señaladas como los secretos del éxito en la vida. Es la fe la que nos pone en posesión de estos principios. RJ 118.2

Todo buen impulso o aspiración es un don de Dios; la fe recibe de Dios la única vida que puede producir desarrollo y eficiencia verdaderos. RJ 118.3

Se debería explicar claramente cómo se puede ejercer fe. Toda promesa de Dios tiene ciertas condiciones. Si estamos dispuestos a hacer su voluntad, toda su fuerza nos pertenece. Cualquier don que nos prometa se encuentra en la promesa misma. “La semilla es la palabra de Dios” Lucas 8:11. Tan ciertamente como se encuentra la semilla del roble en la bellota, se encuentra el don de Dios en su promesa. Si recibimos la promesa, recibimos el don. RJ 118.4

La fe que nos capacita para recibir los dones de Dios es en sí misma un don del cual se imparte una porción a cada ser humano. Aumenta a medida que se la usa para asimilar la Palabra de Dios. A fin de fortalecer la fe debemos ponerla a menudo en contacto con la Palabra. RJ 118.5

Como escudo contra la tentación e inspiración para la pureza y la verdad, ninguna otra influencia puede igualar el sentido de la presencia de Dios. “Antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta”. “Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio”. (Hebreos 4: 13 / Habacuc 1: 13) Este pensamiento fue el escudo de José en medio de la corrupción de Egipto. Ante los encantos de la tentación, su respuesta fue firme: “¿Cómo, pues, haría yo este gran mal, y pecaría contra Dios?”… Génesis 39: 9

Pregunta que proviene del corazón: ¿Tienes la fe de confiar en Dios, creyendo que Él te ama y sabe lo que es mejor para ti? ¿Estas aceptando el camino de Dios? ¿Estas aceptando la sabiduría, la fuerza y la justicia de Dios? ¿Estas aceptando por fe la posesión de los principios de Dios? ¿Tienes el escudo de la fe para luchar contra la tentación? Recuerde, cada promesa de Dios está en la promesa misma, y una vez que esté dispuesto a hacer la voluntad de Dios, toda Su fuerza es suya. El sentido de la presencia de Dios es el escudo y la tentación y una inspiración para la pureza y la verdad que ninguna otra influencia puede igualar.

  1. Ora por más fidelidad en tu vida, para aceptar el escudo de la fe, creyendo que Dios sabe lo que es mejor para ti.
  2. Ore para que abrace el escudo de la fe para que pueda resistir la tentación y tener una inspiración para la pureza y la verdad. Ninguna otra influencia puede igualar el sentido de la presencia de Dios
  3. Oremos para que los miembros de la iglesia en Trinidad y Tobago comprendan que la Iglesia Adventista del Séptimo Día es un movimiento profético con un mensaje profético al que el cielo le ha confiado una misión profética especial. Ahora es el momento de brillar para la gloria de Dios.
  4. Oremos por los miembros que han perdido a sus seres queridos.


Leave a Comment

Your email address will not be published.